La industria eléctrica privada chocó con la política energética del presidente Andrés Manuel López Obrador tras un cambio regulatorio que transformará el rumbo de las energías limpias en México.

El desencuentro comenzó con la intención de la Secretaría de Energía (Sener) de modificar las reglas para la entrega de Certificados de Energía Limpia (CELs) a centrales de generación eléctrica. La legislación establecida con la Reforma Energética durante el sexenio priista de Enrique Peña Nieto puntualizaba que únicamente las plantas construidas después del 11 de agosto de 2014 podrían emitirlos, con el objetivo de impulsar nuevas inversiones en energías verdes.

Leer más…