La forma en que por ahora concebimos al consumidor de energía eléctrica se encuentra en una transformación acelerada. Hasta ahora, el consumidor no ha tenido la oportunidad de cuestionar de dónde proviene la energía que consume ni conocer de forma transparente los costos del servicio.

No obstante, la implementación de tecnologías como blockchain, internet de las cosas y el mayor uso de fuentes alternativas de generación, como los sistemas fotovoltaicos, cambiarán el papel del consumidor dentro de esta cadena, coincidieron especialistas en el ‘Foro Energy Meet Point: innovación que impulsa al sector energético’.

El siguiente paso es una transformación de consumidor a prosumidor, es decir, de alguien cuyo papel en la cadena sólo se basa en aceptar lo que proviene de las compañías generadoras de energía a un consumidor completamente activo con poder de decidir qué tipo de energía quiere consumir -eólica, solar o proveniente de fuentes fósiles- y qué generará de forma doméstica electricidad para intercambiar con otros participantes de la red.

Leer más…